Resumen

La pandemia de COVID-19 evidenció las vulnerabilidades estructurales de los sistemas de salud, afectando la continuidad de la atención para pacientes sin esta infección, lo cual incluye a personas con enfermedades agudas, padecimientos crónicos y otras necesidades de salud no urgentes. Este estudio propone un modelo estratégico para asegurar la calidad, continuidad y equidad en la atención médica para dicha población.Métodos: Se realizó un estudio observacional, transversal y retrospectivo basado en las percepciones de 155 pacientes no COVID-19 atendidos entre 2019 y 2021. Mediante un cuestionario estructurado, se evaluaron dominios como la calidad de la atención, seguridad del paciente, eficiencia de recursos y comunicación. Se aplicaron análisis factoriales y modelos de aprendizaje automático interpretables (SHAP) para identificar los factores clave asociados a la satisfacción.


Resultados: La seguridad percibida, la eficiencia operativa y la disponibilidad de recursos emergieron como los factores de mayor impacto en la experiencia del paciente. No se encontraron diferencias significativas en la satisfacción general entre usuarios de servicios públicos y privados.


Conclusiones: Los hallazgos, que deben considerarse exploratorios debido a su naturaleza retrospectiva y autoinformada, sugieren un marco estratégico centrado en la eficiencia, la resiliencia y la comunicación. Este estudio ofrece una base para desarrollar planes de continuidad de la atención que mitiguen la iatrogenia estructural y fortalezcan la sostenibilidad del sistema de salud ante futuras crisis.