Resumen

En los últimos años, la microbiota intestinal ha cobrado protagonismo en diversas patologías fisiológicas, especialmente en las enfermedades cardiovasculares (ECV), principal causa de mortalidad a nivel mundial. La interacción entre los metabolitos bacterianos, la inflamación sistémica y los mecanismos reguladores del metabolismo lipídico y la función endotelial ha generado un interés creciente. Esta revisión narrativa sintetiza la evidencia actual sobre la relación entre la microbiota intestinal y el desarrollo/progresión de las ECV, con énfasis en compuestos como el N-óxido de trimetilamina (TMAO) y los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), así como el impacto de las intervenciones dietéticas o probióticas. Además, analizamos las implicaciones para la prevención en salud pública, considerando el potencial de la microbiota como biomarcador de riesgo y herramienta de intervención en estrategias poblacionales.