Resumen

Introducción: en la República Dominicana la mortalidad materna continúa siendo un problema de salud pública. Las causas de muertes maternas son altamente prevenibles y podrían lograrse resultados de impacto a corto plazo con acciones dirigidas a la mejoría de la calidad de la atención. Esta investigación esta basada en el primer paso de un ciclo completo de autidoria clínica. Se trata de una investigación desarrollada en el servicio de obstetricia del Hospital Luis Eduardo Aybar. Durante el 2005 este hospital aportó 10% de todas las muertes ocurridas en el país, siendo de los tres hospitales con el mayor número de muertes maternas. Objetivo: evaluar la práctica clínica actual en el manejo de cuatro complicaciones obstétricas seleccionadas con el fin de contribuir al desarrollo de un proceso sistemático y continuo de evaluación de la calidad. Material y método: se realizó auditoria médica a todos los expedientes de muertes maternas ocurridas en el periodo y que cumplieron con la definición de caso de las cuatro complicaciones seleccionadas. Se adoptaron los 37 criterios establecidos en Ghana y Jamaica para la auditoria. Se utilizó estadística descriptiva con determinación de frecuencias y proporciones. El procesamiento de los datos se realizó en Epi-info 3.3.2. Resultados: entre enero 2005 y diciembre 2007 se detectaron unos 42 casos de defunciones por complicaciones obstétricas. La mayoría de estos (47%) fueron casos de sepsis en el tracto genital, seguido por eclampsias (28%) y la hemorragia (19%). En el manejo de hemorragia no se documenta la administración de oxitócicos, ni el registro del tiempo de coagulación y la producción de orina. En los casos de eclampsia hay bajo registro del balance de líquidos, la producción de orina y la presión del tracto genital se ecidencia el uso de antibióticos de amplio espectro, incluidos el Metronidazol, y la indicación de hemocultivo es solo en el 40 % de estos casos. Conlusiones: se evidencia la necesidad de mejores significativas en aspectos de la gestión para el manejo de las hemorragias, la eclampsia y sepsis, como registrar la ingesta y salida de líquidos, el control de los signos vitales y la realización de hemocultivos. Se recomienda completar el ciclo de la auditoria implementando un plan de mejoría de la calidad y una segunda medición que valore los cambios obtenidos en la práctica clínica.