Resumen

La bacteriuria asintomática se define como la presencia persistente de bacterias que se multiplican activamente en la orina, en ausencia de síntomas específicos. Esta es una infección bacteriana de gran significación debido a que no presenta sintomatología clínica y por ende, se diagnostica indirectamente por medio de un examen de orina rutinario. La población más afectada por la bacteriuria son las mujeres embarazadas debido a que se ha determinado que esta infección aumenta notablemente la posibilidad de un parto prematuro, de productos con bajo peso e hipertensión, así como también una infección sintomática, siendo todos los factores que arriesgan un embarazo. La bacteria causante de esta infección es casi siempre la Escherichia Coli y en menor proporción, la Krebsiella SP, entre otras. La bacteriuria asintomática es causada por la reproducción de bacterias después de estas haberse introducido a la orina, como también a partir de una infección a distancia que se propague por vía hemática hacia las vías urinarias El tratamiento, cuyo objetivo es mantener la orina estéril, empleará antimicrobios por un lapso de 7 a 10 días de duración. Los antibióticos más comunes para el tratamiento de la bacteriuria son la Ampicilina, las Sulfonamidas, la Nitrofurantoína, y la Cefalosporina, por el mínimo tiempo posible debido a que el uso de estos fármacos puede ocasionar efectos tóxico en las pacientes Para la determinación de la incidencia de bacteriuria asintomática se realizó una investigación prospectiva a 50 pacientes embarazadas y no embarazadas, a las cuales se les aplicó un protocolo para conocer su historia médica. Luego, se les tomaron muestras de orina a cada paciente y se realizaron cultivos para observar la presencia de bacteriuria De los 50 casos, 15 pacientes presentaron infección (30%) de las cuales 7 (42) estaban embarazadas. Un 72% de estas infecciones fueron asintomáticas y el resto (28%) tuvieron sintomatología propia de pielonefritis y cistitis. Más de la mitad de las pacientes (58%), tuvieron infecciones previas y en el 20% de estas la infección volvió a resurgir. La edad más propensa a contraer bacteriuria asintomática osciló entre 26-35 años (42%) y la raza con mayor incidencia la constituyó la mestiza con 46% Como forma de prevenir una bacteriuria asintomática, es recomendable que se realice frecuentemente un examen de orina para evitar la aparición de infecciones sintomáticas que podrían agravar cualquier caso, sobre todo durante la gestación.