Erudición etimológica e imaginación geográfica: el problema de la insularidad americana en la Introducción a la cosmografía de Waldseemüller (1507)
Resumen
El presente artículo aborda la compleja interacción entre la erudición geográfica humanista y la imaginación espacial aportada por las navegaciones a las Indias occidentales en el horizonte de los grandes descubrimientos del siglo XVI. El objetivo es apoyarse en fuentes primarias (cartográficas y cosmográficas) para realizar un análisis y posterior valoración de las formas en las que el conocimiento, entendido como tradición, y la información entendida como novedad, se tensan en un arco epistemológico cuya materialización documental es la imagen insular del Nuevo Mundo promovida por Martin Waldseemüller (1470-1520) y su círculo de humanistas. A través de una revisión historiográfica nutrida por los aportes de la historia de la cartografía, la geografía cultural y los estudios culturales sobre los medios se buscará demostrar que en el proceso de conformación del estatuto geográfico de las nuevas tierras “descubiertas” por Colón y Vespucio operó de forma clara una fuerza de “descontextualización” de la información empírica aportada por los navegantes para privilegiar una visión más tradicional de la esfera que trataba de conciliar lo visto con lo leído en el marco de una cultura humanista impresa, aficionada a las figuras de autoridad geográfica y etimológica, como manifiesta la adjudicación toponímica de América a su “inventor”, Américo Vespucio. De esta manera, el artículo sostiene que la aparente contradicción entre la información procedente de las navegaciones y las subsecuentes representaciones cartográficas del Nuevo Mundo sólo puede comprenderse mediante una consideración conjunta las prácticas editoriales, la tradición cosmográfica humanista, y los procedimientos retóricos mediante los cuales estos saberes universales construían visualmente el espacio. Con el recurso a esta cuestión central, el artículo busca profundizar en la discusión historiográfica en torno a la interpretación de la cosmografía de Waldsemüller y del mapamundi de 1507 que la ilustra para enfatizar en su carácter insular, heredero de una visión geográfica clásica y medieval, y no en su presunta dimensión continental y “moderna” promovida por algunos especialistas en estudios o ediciones dedicados a estas obras.

