Ciencia y Sociedad, Vol. 26, No. 1, 2001 • ISSN: 0378-7680 • ISSN: 2613-8751 (en línea) • Sitio web: https://revistas.intec.edu.do/

CONSTRUIR SIN DESTRUIR

DOI: https://doi.org/10.22206/cys.2001.v26i1.pp107-9

*Arquitecto. Urbanista. Miembro de la Comisión Nacional de Bioética.

*Director de Maestria y Postgrado de la universidad INTEC

INTEC Jurnals - Open Access

Cómo citar: Hernández, R. (2001). Construir sin destruir. Ciencia y Sociedad, 26(1), 107-9. https://doi.org/10.22206/cys.2001.v26i1.pp107-9

Resumen

Toda la tendencia del ser humano ha sido actuar sobre la naturaleza para modificarla en beneficio de la humanidad, pero se ha dado como una constante que en ese proceso aparezca como consecuencia la destrucción y el daño al medio ambiente.

Sin oponernos a los avances lo ético sera que construyamos sin destruir


Palabras clave:

Construcción, Destrucción, Ética

Hace unos veinte años venia "desde Santiago hacia Santo Domingo a las 11:00pm. A unos 15 kilómetros de Bonao, tuve que detenerme, porque el trafico estaba interrumpido. Permaneció en el interior del vehículo pensando que aquello seria transitorio, quizás algún vehículo se había accidentado. o habría alguna dificultad en el camino. A los treinta minutos detrás de mi se habían detenido mas de 20 camiones cisternas (esa noche aprendí que muchos chóferes, de esos grandes tanques, prefieren viajar de noche) y algunos desaprensivos pretendieron pasar por la derecha y por la izquierda contribuyendo a solidificar el taponamiento, lo que hacia peligrosa la situación de los que habíamos permanecido dentro de los vehículos.

Bastante alterado baje y empece a dialogar con los chóferes vecinos. Adelante para ver el porque estaban detenidos. Lo que encontré me dejó perplejo. Toda la carretera estaba cubierta de agua hasta 50 centímetros sobre el nivel del asfalto. Pero ¿que es esto? pregunte Parece que el arroyo Jatubey, ha crecido, fue la respuesta. Por mas de 60 años he recorrido esa via a todas horas y nunca había visto nada igual.

Salir de ahí nos tomó casi todo el resto de la noche. Indague acerca de lo que había producido esa inundación y la respuesta mas convincente, se refería a que los trabajos de la carretera a Constanza, por Casabito, habían alterado algunos cursos de agua y eso había provocado la inundación en la carretera Duarte.

He conocido tractoristas, que hacen maravillas con sus aparatos enfrentados a la naturaleza. Hace unas horas presencie una maquina empinada en sus orugas arrancando un roble en la Av. Kennedy y no pude menos que apreciar al operador. que ponía su pericia y habilidad para realizar aquella tarea.

No puedo criticar un sacrificio necesario, para dar paso a una obra. No. Pero creo oportuno recordar la frase de la doctora Jakowska que nos dice:

"En la confrontación del hombre con la naturaleza, poner al hombre primero no es una licencia para la destrucción de los bienes naturales".

Cuando nuestra zona industrial se estableció al norte de Santo Domingo en los alrededores del cementerio de la Tiradentes, mas de (30 flamantes industrias se establecieron proporcionando trabajo a miles de capitaleños y una provisión de productos nacionales de excelente calidad, todo bueno. El tiempo nos ha mostrado otra cara de esa bonanza: la conversión del rio Isabela en el tramo final, hasta su confluencia con el Ozama, en una cloaca que recoge desechos, donde todos los indices para el desarrollo de la vida son negativos y la pobreza y la degradación se enseñorea en los barrios que pululan en el entorno.

La Bioetica tiene principios que pueden evitar estos daños: actuar en la conciencia del hombre para moderar su conducta motivando el respeto de sus bienes naturales.

Asi que cualquier obra o acción del hombre debe medir su impacto ambiental y ecológico. El resultado debe resarcir lo que se destruya, porque de lo contrario no creceriamos en el bienestar, sino en la degradación y esto iría en perjuicio de todos.