Ciencia y Salud, Vol. 10, No. 3, septiembre-diciembre, 2026 • ISSN (impreso): 2613-8816 • ISSN (en línea): 2613-8824
Dominican consensus algorithm for the management and treatment of acute and chronic hyperkalemia
DOI: https://doi.org/10.22206/cisa.2026.v10i3.3629
Eliana Diná-Batlle*1, Erwin Campos2, Ronald Valdez3, Adhanellys Cáceres4, Silvano Rodríguez5, Jorge Rico-Fontalvo6, Vicente Sánchez-Polo7, Anthony Gutiérrez-Martínez8, Guillermo Álvarez9
Recibido: 11/11/2025 ● Aceptado: 09/05/2026
Cómo citar: Diná-Batlle, E., Campos, E., Valdez, R., Cáceres, A., Rodríguez, S., Rico-Fontalvo, J., Sánchez-Polo, V., Gutiérrez-Martínez, A., Álvarez, G. (2026). Algoritmo del consenso dominicano para el abordaje y tratamiento de hipercalemia aguda y crónica. Ciencia y Salud, 10(3), 143-163. https://doi.org/10.22206/cisa.2026.v10i3.3629
Resumen
Introducción: La hipercalemia es un trastorno electrolítico potencialmente fatal, especialmente frecuente en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), diabetes mellitus e insuficiencia cardíaca, y su manejo presenta alta variabilidad clínica en la República Dominicana. Las consecuencias de un abordaje inadecuado incluyen eventos cardiovasculares graves, hospitalizaciones y discontinuación de terapias renoprotectoras.
Objetivo: Desarrollar un algoritmo nacional de consenso para el abordaje y tratamiento estandarizados de la hipercalemia aguda y crónica en adultos, contextualizados a la práctica clínica y a la disponibilidad terapéutica en República Dominicana.
Metodología: Se aplicó una metodología estructurada basada en el enfoque GRADE, incluyendo revisión crítica de guías internacionales y ensayos clínicos (2020–2024), priorizando evidencia aplicable a América Latina. Las recomendaciones se clasificaron según su fuerza y calidad, integrando el juicio experto de nefrólogos dominicanos. Se abordaron la definición, el diagnóstico, el triaje, el tratamiento escalonado, las estrategias crónicas y las medidas de implementación en distintos niveles de atención.
Conclusiones: El algoritmo propone un abordaje secuencial para la hipercalemia aguda (≥6.5 mEq/L o ECG alterado) que incluye la estabilización cardíaca, la redistribución del potasio, la eliminación efectiva y el monitoreo continuo. En escenarios crónicos, se promueve la educación dietética, la monitorización regular y el uso racional de diuréticos, inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) y resinas. Este consenso constituye una herramienta práctica para estandarizar el manejo de la hipercalemia y reducir sus complicaciones en el país.
Palabras clave: Consenso clínico, enfermedad renal crónica, hipercalemia, manejo crónico, tratamiento de emergencia.
Abstract
Introduction: Hyperkalemia is a potentially fatal electrolyte disorder that is particularly common in patients with chronic kidney disease (CKD), diabetes mellitus, and heart failure, and its management varies widely in clinical practice in the Dominican Republic. The consequences of inadequate management include serious cardiovascular events, hospitalizations, and discontinuation of renoprotective therapies.
Objective: To develop a national consensus algorithm for the standardized management and treatment of acute and chronic hyperkalemia in adults, tailored to clinical practice and therapeutic availability in the Dominican Republic.
Methodology: A structured methodology based on the GRADE approach was applied, including a critical review of international guidelines and clinical trials (2020–2024), prioritizing evidence applicable to Latin America. Recommendations were classified according to their strength and quality, incorporating the expert judgment of Dominican nephrologists. The algorithm addresses the definition, diagnosis, triage, stepwise treatment, chronic management strategies, and implementation measures at different levels of care.
Conclusions: The algorithm proposes a stepwise approach to acute hyperkalemia (≥6.5 mEq/L or abnormal ECG) that includes cardiac stabilization, potassium redistribution, effective elimination, and continuous monitoring. In chronic settings, dietary education, regular monitoring, and the rational use of diuretics, sodium-glucose cotransporter 2 (SGLT2) inhibitors, and resins are recommended. This consensus serves as a practical tool to standardize the management of hyperkalemia and reduce its complications in the country.
Keywords: Clinical consensus, chronic kidney disease, hyperkalemia, chronic management, emergency treatment.
La hipercalemia representa un trastorno electrolítico de gran relevancia clínica, especialmente en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), diabetes mellitus e insuficiencia cardíaca1, 2. Se caracteriza por niveles elevados de potasio sérico, lo que puede conllevar consecuencias potencialmente fatales, como arritmias malignas y otros eventos cardiovasculares graves, hospitalizaciones y discontinuación de terapias renoprotectoras3, 4. Su reconocimiento precoz, evaluación etiológica y manejo oportuno son esenciales para prevenir complicaciones graves5, 6.
Ante la diversidad en el manejo de la hipercalemia en la República Dominicana, incluyendo variaciones en las dosis utilizadas, los fármacos seleccionados, los tiempos de administración y el seguimiento agudo y crónico, un grupo de expertos en el área, representantes de diversas instituciones de salud con programas de residencia en nefrología, elaboró una guía didáctica en el marco del Congreso Dominicano de Nefrología Punta Cana 2024. Esta guía fue desarrollada con base en evidencia científica actualizada y tiene como propósito ofrecer un consenso práctico, didáctico y contextualizado para la República Dominicana. Su finalidad es estandarizar el diagnóstico, el triaje y el tratamiento de la hipercalemia en escenarios agudos y crónicos, contextualizados en la práctica clínica y en la disponibilidad terapéutica en República Dominicana.
Este documento es un consenso de expertos clínicos nacionales sobre el abordaje y el tratamiento de la hipercalemia aguda y crónica en la República Dominicana. Fue elaborado en el marco del Congreso Dominicano de Nefrología Punta Cana 2024 por un panel de nueve expertos nacionales e internacionales, entre ellos docentes de programas de residencia en nefrología. Su objetivo fue desarrollar una guía práctica, didáctica y contextualizada para estandarizar el diagnóstico, el triaje, el tratamiento y el seguimiento de la hipercalemia en escenarios agudos y crónicos.
Se realizó una revisión narrativa estructurada de la literatura científica. Se consultaron PubMed/MEDLINE y documentos oficiales de sociedades científicas y guías clínicas internacionales, priorizando publicaciones entre 2020 y 2024. También se incluyeron referencias previas de alto valor clínico que respaldan intervenciones vigentes o datos fundamentales sobre el diagnóstico, el tratamiento o el pronóstico de la hipercalemia.
Los términos de búsqueda incluyeron combinaciones de los siguientes descriptores en inglés y español: hyperkalemia, acute hyperkalemia, chronic hyperkalemia, hipercalemia, electrocardiographic changes, potassium binders, patiromer, sodium zirconium cyclosilicate, RAAS inhibitors, chronic kidney disease, heart failure, diabetes mellitus, emergency treatment, clinical guideline, consensus y GRADE.
Se incluyeron guías de práctica clínica, documentos de consenso, revisiones clínicas relevantes, ensayos clínicos, estudios observacionales y documentos técnicos relacionados con el diagnóstico, la estratificación de riesgo, el tratamiento agudo, el manejo crónico y el seguimiento de la hipercalemia en adultos.
El consenso se desarrolló mediante una discusión estructurada con expertos, la revisión del contenido y el acuerdo final del panel participante. A partir de la evidencia identificada, los expertos revisaron los puntos críticos del manejo de la hipercalemia, discutieron las variaciones observadas en la práctica nacional y formularon recomendaciones aplicables al contexto dominicano. Las recomendaciones se clasificaron según la calidad de la evidencia y la fuerza de la recomendación, utilizando el enfoque GRADE.
El documento fue sometido a revisión por pares y a validación operativa, con énfasis en la claridad, la aplicabilidad clínica, la seguridad terapéutica y la pertinencia para la práctica asistencial en la República Dominicana.
Se define la hipercalemia como la elevación de los niveles de potasio sérico por encima del valor normal, que habitualmente se sitúa entre 3.5 y 5.0 mEq/L2. Los puntos de corte más aceptados para su clasificación son3, 7:
Es importante diferenciar entre la hipercalemia aguda y la crónica. La primera suele presentarse en el contexto de una condición clínica crítica y no puede explicarse por una causa crónica. La segunda puede explicarse por una causa crónica, por ejemplo, en pacientes con ERC o como consecuencia del uso de medicamentos como los inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (iSRAA). Además, puede definirse mediante mediciones de potasio con valores superiores a 5 mEq/L durante tres meses consecutivos2, 8.
No solo el valor absoluto de potasio es determinante del riesgo clínico, sino también la rapidez con la que se produce su elevación. Incrementos agudos pueden provocar manifestaciones graves incluso con niveles relativamente bajos, debido a la falta de adaptación de los sistemas neuromuscular y cardiovascular1, 4.
La prevalencia real de hipercalemia en la República Dominicana (RD) en todos los estadios de la ERC es desconocida debido a la falta de estudios epidemiológicos locales. En una cohorte del Programa Nacional de Diálisis Peritoneal de la RD, con 1,080 pacientes, se encontró que el 23% de los pacientes tenían hipercalemia con predominio en Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA) (91%) versus Diálisis Peritoneal Automatizada (89%)9. Sin embargo, datos internacionales sugieren que este trastorno es común, especialmente entre pacientes con ERC, diabetes mellitus (DM), insuficiencia cardíaca (IC) y aquellos tratados con iSRAA o diuréticos ahorradores de potasio10. Estos hallazgos no deben extrapolarse a la prevalencia nacional y se requieren estudios poblacionales y por estratos de ERC para conocer la prevalencia real de esta condición en la población dominicana.
Un estudio de la Sociedad Española de Nefrología, realizado en 2019, reportó una prevalencia estimada de hipercalemia entre 9 y 12% en los pacientes con ERC. Estas cifras probablemente se asemejan a la realidad dominicana dada la alta carga de enfermedad crónica en la población11. En América Latina, los datos son igualmente escasos, aunque se reportan cifras similares en cohortes específicas12.
El desarrollo de registros nacionales de pacientes con trastornos hidroelectrolíticos permitiría establecer con mayor precisión la carga de enfermedad y orientar las políticas públicas.
La hipercalemia puede tener múltiples causas, entre ellas:
Diversos medicamentos interfieren con la excreción renal de potasio o promueven su liberación celular, incluyendo:
Ver Tabla 1.
Tabla 1. Factores de riesgo para hipercalemia2, 31-32
Factores de riesgo para hipercalemia |
Odds Ratio [Turgutalp] |
Odds Ratio [Sarafidis] |
Odds Ratio [Nakhoul] |
Odds Ratio [Horne et al., ajustado] |
Falla renal (FR) (TFG < 15 mL/min) |
5.55 |
2.06 |
1.25 (por 5 mL/min descenso) |
1.04 |
Diabetes (DM) |
- |
- |
1.53 |
0.95 |
Insuficiencia cardíaca (IC) |
- |
- |
0.95 |
- |
≥2 comorbilidades (FR, DM o IC) |
2.22 |
- |
- |
- |
Bicarbonato sérico < 25 mEq/L |
- |
1.3 |
- |
- |
ARA-II |
2.68 |
1.85 |
1.4 |
15.89 |
IECA |
2.24 |
1.85 |
1.4 |
13.63 |
Espironolactona |
2.53 |
2.1 |
- |
7.77 |
AINEs |
2.68 |
- |
- |
- |
Betabloqueantes |
2.14 |
- |
1.06 |
- |
IECA: Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina; ARA-II: Antagonistas del receptor de angiotensina II; AINEs: Antiinflamatorios no esteroideos.
El diagnóstico de hipercalemia se basa en los síntomas, en la confirmación de niveles elevados de potasio sérico mediante análisis de laboratorio y en la identificación de cambios electrocardiográficos.
Determinación de potasio sérico:
Siempre se debe confirmar en muestra no hemolizada y considerar la repetición inmediata ante la sospecha de error preanalítico2, 3.
La pseudohipercalemia se refiere a una elevación espuria del potasio sérico secundaria a la liberación in vitro durante la extracción o manipulación de la muestra. Ante potasio sérico elevado sin correlación clínica, se recomienda un minialgoritmo preanalítico1, 2, 5:
La hipercalemia puede ser asintomática incluso a niveles peligrosos2, 3.
La presencia de ondas T de pico alto y de un intervalo QT acortado suele ser el primer hallazgo. A medida que empeora la hipercalemia, hay un alargamiento progresivo del intervalo PR y de la duración del QRS, la onda P puede desaparecer y, en última instancia, el QRS se ensancha aún más hasta un patrón de onda sinusoidal. Por último, puede ocurrir una parada ventricular con una línea plana en el ECG como resultado de ausencia total de actividad eléctrica17, 18 (ver Figura 1).
Figura 1. Cambios eletrocardiográficos en la hipercalemia
Fuente: Adaptado de Palmer BF et al. Mayo Clin Proc. 2021;96(3):744–62; Depret F et al. Ann Intensive Care. 2019;9:32.
Criterios de alto riesgo que exigen monitorización continua y manejo en área crítica:
Destino recomendado:
Bloque de adaptación por recursos:
Las manifestaciones clínicas de la hipercalemia se relacionan principalmente con alteraciones de la conducción eléctrica cardíaca y de la función neuromuscular. La presentación puede variar desde la ausencia de síntomas hasta la aparición de arritmias ventriculares fatales, dependiendo no solo del nivel absoluto de potasio, sino también de la velocidad de incremento del potasio sérico.
En el sistema cardíaco, el hallazgo clave es la alteración del ECG. Los cambios típicos incluyen:
Debido a la no linealidad entre la hipercalemia y las alteraciones electrocardiográficas, se recomienda la monitorización cardíaca continua y un ECG inmediato en todo paciente con potasio sérico > 6.0 mEq/L. La ausencia de cambios en el ECG no excluye toxicidad y no debe retrasar las medidas terapéuticas en presencia de síntomas o de una elevación rápida del potasio1.
En el sistema neuromuscular, la hipercalemia puede causar parestesias, debilidad muscular progresiva, parálisis flácida ascendente e incluso insuficiencia respiratoria, si afecta los músculos respiratorios.
La hipercalemia no solo aumenta el riesgo de arritmias ventriculares y de muerte súbita, sino que también compromete la continuidad del tratamiento en pacientes con ERC, insuficiencia cardíaca o diabetes. En particular, la interrupción o la reducción de la dosis de iSRAA debido a la hipercalemia puede empeorar el pronóstico renal y cardiovascular2, 13.
La hipercalemia es la causa más frecuente de reducción de dosis o discontinuación de iSRAA, lo que se asocia con:
Ejemplo: En el estudio RALES, los pacientes que suspendieron la espironolactona por hipercalemia perdieron gran parte del beneficio de supervivencia observado en el grupo tratado18.
Los efectos adversos incluyen:
Los pacientes con signos o síntomas clínicos de hipercalemia requieren de una rápida intervención. Las manifestaciones más graves de la hipercalemia son:
Estas manifestaciones generalmente ocurren cuando la concentración sérica de potasio es ≥ 7 mEq/L, con hipercalemia crónica, o posiblemente a niveles más bajos en pacientes con un aumento agudo de la concentración sérica de potasio y/o con enfermedad de conducción cardíaca subyacente.
El tratamiento debe realizarse de forma escalonada y dirigida a:
Tabla 2. Tratamiento de hipercalemia de emergencia
Terapia |
Mecanismo |
Dosis |
Tiempo de inicio de acción |
Duración de la acción |
Gluconato de calcio |
Estabilización de la membrana cardíaca |
10% de solución, 10 mL IV en 10 minutos |
1-3 minutos |
30-60 minutos |
Insulina IV de rápida acción + Dextrosa al 50% |
Traslado de potasio desde el espacio vascular al intracelular |
10 unidades IV de insulina rápida + D50% (50-100 mL o 25-50 g) En 30 minutos |
30 minutos |
4-6 horas |
Beta-agonistas de corta acción |
10-20 mg de albuterol nebulizado durante 10-15 minutos |
30 minutos |
2-4 horas |
|
Diuréticos de asa (furosemida) |
Eliminación de potasio del organismo |
Variable IV |
- |
- |
Resinas de intercambio intestinal |
||||
Sulfonato polistireno de sodio |
Eliminación del Potasio del organismo |
15 g por vía oral, 1 a 4 veces por día |
- |
- |
Ciclosilicato de circonio sódico |
10 g por vía oral, 3 veces al día por 48 horas |
5-10 minutos |
2-4 horas |
|
Patiromer |
8.4-25.2 g por vía oral |
1-2 horas |
4-6 horas |
|
Hemodiálisis Diálisis peritoneal |
- |
Inmediata |
Hasta la finalización de la diálisis |
|
Figura 2. Esquema del tratamiento de hipercalemia de emergencia
Fuente: Adaptado de Palmer BF et al. Mayo Clin Proc. 2021;96(3):744–62; Depret F et al. Ann Intensive Care. 2019;9:32; KDIGO 2024 CKD Guideline.
- Educar al paciente para la elección de los alimentos, también con métodos de cocina importantes para reducir la cantidad de potasio como:
o La cocción en agua, en olla a presión o en microondas para todos los alimentos, y el remojo prolongado en agua de tubérculos, raíces, hortalizas de hoja crucíferas.
o Detección de los alimentos con niveles de potasio oculto, como sustitutivos de sales, que se usan en hasta un 40% de las comidas procesadas (fundamentalmente en derivados cárnicos, productos empanados, bebidas no alcohólicas, productos listos para el consumo y derivados de cereales)29-30.
Ver Figura 3.
Figura 3. Algoritmo de manejo no emergente de la hipercalemia
a. Estabilización de membrana: Gluconato de calcio 10% 10 mL IV en 10 minutos, repetir según ECG. En caso de sospecha de toxicidad digitálica, administrar con precaución y priorizar el antídoto si está indicado.
b. Desplazamiento intracelular: Insulina regular 10 UI IV + dextrosa 25 g en bolo, monitorización de glucemia a 30, 60, 120 y 240 minutos. En alto riesgo de hipoglucemia, añadir infusión de dextrosa al 10%. Beta agonista nebulizado como coadyuvante según tolerancia. Bicarbonato solo si hay acidosis metabólica o HCO₃⁻ <18 mEq/L, con efecto limitado si el pH es normal.
c. Eliminación de potasio: Hemodiálisis si es refractario, insuficiencia renal o inestabilidad. Diuréticos en hipervolemia o HTA, vigilando la depleción de volumen y la lesión renal aguda (LRA). El ciclosilicato de circonio y sodio (CSC) puede emplearse como coadyuvante en urgencias conforme a ENERGIZE.
d. Monitorización: ECG continuo si potasio ≥ 6.0 mEq/L, repetir potasio a los 60 a 90 minutos y a los 240 minutos.
e. Preanalítica: Confirmar muestra no hemolizada, repetir sin torniquete prolongado, considerar plasma vs suero, revisar trombocitosis >500 mil y leucocitos >50 mil. Una diferencia >0.5 mEq/L entre plasma y suero orienta a pseudohipercalemia.
a. Mantener iSRAA y ARM cuando sea posible, utilizando patiromer y CSC para prevenir recurrencias y permitir la dosis objetivo.
b. Patiromer: OPAL-HK demuestra una reducción media de potasio de 1.01 mEq/L y menor recurrencia. DIAMOND muestra un mayor tiempo en rango y una mayor proporción de dosis óptimas de antialdosterónicos en la insuficiencia cardíaca.
c. CSC en hemodiálisis: DIALIZE mostró una proporción de pacientes con potasio prediálisis de 4.0 a 5.0 mEq/L sin rescate del 41% con CSC frente al 1% con placebo, de alta calidad de la evidencia en población de hemodiálisis. En la vida real, REALIZE-K documenta una reducción temprana y un alto porcentaje de cumplimiento del objetivo.
d. Inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2): Reducción del 16% de la hipercalemia grave en metaanálisis de IPD, efecto consistente con iSRAA y ARM. No es fármaco de rescate agudo, se usa por beneficio cardiorrenal y antiproteinúrico.
e. Diuréticos: Útiles para control tensional y kaliuresis si hay hipervolemia o HTA. Matizar el riesgo de depleción de volumen y de LRA prerrenal, y monitorizar la creatinina y los electrolitos.
f. Bicarbonato oral en acidosis metabólica con HCO₃⁻ < 18 mEq/L, con efecto limitado sobre potasio si pH normal.
g. SPS: Evitar como monoterapia, considerar solo si no hay acceso a alternativas y por tiempo limitado.
Las tiazidas y los diuréticos de asa aumentan la excreción urinaria de potasio y pueden causar hipocalemia cuando se usan para otras indicaciones. No se suelen usar con el único objetivo de tratar la hipercalemia crónica, ya que pueden provocar depleción de volumen, lo que podría causar lesión renal aguda y alteraciones hidroelectrolíticas (por ejemplo, las tiazidas pueden causar hiponatremia). Sin embargo, se pueden usar en casos de hipercalemia crónica cuando se espera un beneficio adicional de su uso como un mejor control de la hipertensión arterial, de la insuficiencia cardíaca e incluso una mayor disminución de la albuminuria, especialmente en pacientes con estas comorbilidades en los que la combinación de diuréticos con bloqueo del SRA o ARM permite mantener el tratamiento con estos últimos.
Los iSGLT2 también protegen contra la hipercalemia en pacientes con bloqueo del sistema renina-angiotensina-aldosterona, además de mejorar el pronóstico renal y cardiovascular. En un metaanálisis reciente de seis ensayos clínicos que incluyeron 49,875 pacientes con diabetes tipo 2 y alto riesgo cardiovascular o ERC, los iSGLT2 disminuyeron en un 16% el riesgo de hipercalemia grave (potasio ≥ 6.0 mEq/L)15. El mecanismo no está completamente aclarado, pero probablemente depende, al menos en parte, del aumento del aporte de sodio a la luz de la nefrona distal, donde se reabsorbe en un intercambio por potasio, que se elimina en la orina, sería, pues, un mecanismo compartido con tiazidas y diuréticos de asa.
Uso de quelantes que aumentan la excreción digestiva de potasio. Actualmente se dispone de dos opciones:
Dentro de todos los ensayos clínicos realizados podemos exponer los de mayor impacto que fueron:
o El estudio PEARL-HF evaluó el efecto sobre la hipercalemia en pacientes con insuficiencia cardíaca crónica que iniciaron tratamiento con espironolactona, observándose un descenso de la potasemia en el grupo de patiromer, con una diferencia respecto al placebo de -0.45 mEq/L (p < 0.001) y una menor incidencia de hipercalemia (7.3 vs. 24.5%, p = 0.01). La disminución de la potasemia con respecto al placebo fue más acusada (-0.52 mEq/L, p < 0.05) en los pacientes con ERC (n = 66), es decir, en el grupo con mayor riesgo de hipercalemia, donde la incidencia de esta fue de 6.7% y 38.5% (p < 0.05) con patiromer y placebo, respectivamente21. El estudio DIAMOND demostró la utilidad de este agente en la reducción del potasio y de episodios adversos relacionados con la hipercalemia, además de una mayor proporción de pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida y antecedentes o episodio actual de hipercalemia tratados con dosis óptimas de antialdosterónicos22.
o OPAL-HK fue un ensayo clínico de fase 3 que aleatorizó a pacientes con ERC G3-G4 en tratamiento con dosis estables de bloqueadores del SRA e hipercalemia, para recibir patiromer o placebo. En una fase inicial y abierta, trató con patiromer a 237 pacientes, en los que la potasemia bajó en media 1.01 mEq/L (p < 0.001) a las cuatro semanas. En la segunda fase, 107 pacientes que habían alcanzado niveles de potasio en el rango diana (3.8-5.1 mEq/L) se aleatorizaron para continuar con patiromer o cambiar a placebo durante otras cuatro semanas. Al final de esta segunda fase, en el grupo placebo, el incremento medio de potasemia fue mayor (p < 0.001) y la recurrencia de hipercalemia (60%) fue más frecuente que en el grupo patiromer (15%; p < 0.001)23.
DIALIZE fue un ensayo clínico de fase 3b que incluyó a 196 pacientes en hemodiálisis con hipercalemia persistente a pesar de la diálisis adecuada. El objetivo primario de eficacia fue la proporción de pacientes con potasio prediálisis entre 4.0 y 5.0 mEq/L sin terapia de rescate, que se alcanzó en el 41% de los pacientes con CSC y en el 1% de los del grupo placebo (p < 0.001)24.
En un estudio de fase 3 a largo plazo, la potasemia se normalizó en más del 99% de los pacientes en los primeros dos o tres días y la normocalemia (K⁺ ≤ 5.1 mEq/L) se mantuvo en el 87% de los participantes al final de un seguimiento de 12 meses.
Un estudio prospectivo multicéntrico en vida real (REALIZE-K), evaluó la eficacia y seguridad del CSC en pacientes ambulatorios con enfermedad renal crónica e hipercalemia leve a moderada. Los resultados mostraron una reducción significativa de la potasemia desde el primer día de tratamiento, con una media de disminución de 0.81 mEq/L al día 3. Más del 90% de los pacientes lograron niveles de potasio ≤5.0 mEq/L durante el seguimiento, y el perfil de seguridad fue consistente con estudios previos25.
ENERGIZE, por su parte, evaluó el uso del CSC en combinación con insulina-glucosa intravenosa en contextos de hipercalemia aguda en el ámbito hospitalario. Se observó que el CSC añadido a la terapia estándar lograba una mayor proporción de pacientes con potasemia ≤6.0 mEq/L a las 4 horas (89% vs. 77% con placebo), y una menor recurrencia de hipercalemia a las 24 horas. Estos datos sugieren que el CSC puede ser útil como tratamiento coadyuvante en contextos de urgencia26.
Además de limitar la absorción intestinal de potasio, el CSC aporta beneficios frente a la acidosis metabólica. Aunque no está bien claro el mecanismo, se piensa que es por unión directa y excreción del amonio NH₄⁺ a nivel gastrointestinal y/o aumento de producción de amonio NH3 en el riñón por lo que se aumenta la excreción de ácido (ver Figuras 4 y 5).
Figura 4. Absorción del potasio según tipo de alimentos
Figura 5. Pirámide de manejo de la hipercalemia
Las directrices internacionales recomiendan la monitorización del potasio sérico a las 1, 2, 4 y 24 horas tras el tratamiento agudo, así como de dos a cuatro veces al año en pacientes con enfermedad renal crónica estable.
Asimismo, se sugiere realizar un control del potasio sérico una o dos semanas después de iniciar el tratamiento con medicamentos que puedan incrementar los niveles de potasio. Posteriormente, debe efectuarse un nuevo control al primer mes, y luego cada tres meses durante el primer año de tratamiento.
Recomendaciones
La hipercalemia no debe considerarse únicamente como una condición aguda o de emergencia, sino también como una entidad que puede presentarse de forma crónica y recurrente, especialmente en pacientes con ERC, DM o que reciben tratamiento con iSRAA. Su manejo debe contemplar estrategias sostenidas en el tiempo que permitan un control efectivo sin comprometer los beneficios cardiovasculares y renales del tratamiento con iSRAA.
Recomendamos que la reducción o suspensión de iSRAA se considere únicamente como última alternativa. En este contexto, el uso de terapias innovadoras como los nuevos agentes quelantes de potasio, como el ciclosilicato de sodio y circonio y el patiromer, representa una opción eficaz y segura para lograr la normocalemia de forma sostenida, permitiendo mantener las terapias que mejoran la supervivencia del paciente.
En pacientes con ERC, se recomienda iniciar medidas de tratamiento cuando el potasio sérico permanece persistentemente por encima de 5.5-6.0 mEq/L, especialmente en presencia de función renal reducida, terapia con iSRAA o evidencia de daño cardiovascular. Un valor ≥ 6.5 mEq/L obliga a una evaluación urgente y manejo activo si se presenta debilidad o parálisis muscular, y/o anomalías de conducción y arritmias cardíacas, como bradicardia sinusal, paro sinusal, ritmos idioventriculares lentos, taquicardia ventricular, fibrilación ventricular y asistolia.
Cuando utilizamos medicamentos que retienen potasio, el uso de resinas permite mantener el potasio por debajo de 5.5 mEq/L. El potasio sigue siendo un ion importante que requiere un seguimiento estrecho en pacientes usuarios de renoprotección o con ERC.
EDB, EC, RV, AC, SR, JRF, VSP, AGM y GA participaron en la conceptualización, el análisis de la evidencia, el desarrollo de recomendaciones y la revisión del consenso clínico. AGM, JRF y VSP brindaron asesoría metodológica y clínica durante la revisión final. Todos los autores revisaron y aprobaron la versión final del manuscrito.
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Tabla 3. Evaluación de la calidad de la evidencia y fuerza de las recomendaciones
# |
Recomendación clínica (contexto RD/LATAM) |
Fuerza |
Calidad |
Fuente principal |
Notas de implementación y cautelas |
1 |
Confirmar hipercalemia verdadera: repetir analítica si sospecha de pseudohipercalemia y trazar ECG inmediato si potasio ≥ 6.0 o síntomas |
A |
I |
2, 3 |
Priorizar muestras no hemolizadas, evitar torniquete prolongado. Monitorización cardíaca continua si potasio ≥ 6.5 o cambios en ECG |
2 |
Estabilizar membrana con gluconato de calcio IV ante cambios en ECG o potasio ≥ 6.5 |
A |
I |
3 |
10 mL de gluconato de calcio al 10% en 10 min, repetir si persisten cambios. Precaución en intoxicación digitálica |
3 |
Desplazar potasio al compartimento intracelular con insulina/glucosa; considerar salbutamol nebulizado como coadyuvante |
A |
II |
4 |
Vigilar hipoglucemias; respuesta a β₂ puede ser menor en usuarios de betabloqueantes o ERC avanzada |
4 |
Corregir acidosis metabólica con bicarbonato (sobre todo si HCO₃⁻ bajo) |
B |
I |
5 |
Usar en acidosis metabólica documentada, no como monoterapia en hipercalemia severa |
5 |
Evaluar y tratar causas precipitantes (acidosis, necrosis tisular, fármacos) de forma simultánea |
A |
II |
3,15,27-28 |
Retirar los ahorradores de potasio, los AINEs y otros hiperpotasemiantes. Revisar transfusiones masivas y destrucción tisular |
6 |
Diálisis urgente si refractaria, potasio ≥ 6.5 sostenida, anuria/oliguria o sobrecarga severa |
A |
II |
3, 29 |
Coordinar disponibilidad de turno, preferir hemodiálisis de alta eficacia en contexto crítico |
7 |
Mantener iSGLT2/ARA/ARM cuando sea posible, usando ligantes de potasio para permitir dosis óptimas |
A |
I |
22-23 |
Patiromer reduce potasio y previene recurrencia; facilita mantener ARM y IECA/ARA2 en IC/ERC |
8 |
Escoger ligante según fenotipo: CSC en HD o contexto agudo; Patiromer en crónicos IC/ERC |
A |
I |
22-24, 26 |
DIALIZE apoya CSC en hemodiálisis; ENERGIZE sugiere utilidad en urgencias junto a estándar |
9 |
En DM2 con ERC o alto riesgo CV, preferir iSGLT2 por beneficio renal/CV y menor riesgo de hipercalemia |
A |
I |
15 |
Reducción relativa ≈16% de hipercalemia grave; no aumenta hipopotasemia |
10 |
Intervención dietética individualizada: educación práctica sobre fuentes altas de potasio y técnicas de reducción, sin restringir indiscriminadamente |
B |
I |
29-30 |
Evitar restricciones excesivas que comprometan nutrición; coordinar con nutrición según KDOQI |
Leyenda rápida: A = recomendación fuerte, B = recomendación moderada, C = recomendación débil. I = evidencia de máxima calidad (ensayos/guías con metodología sólida), II = evidencia moderada, III = evidencia baja.
_______________________________
* Autor de correspondencia
1 Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Hospital Metropolitano de Santiago. Santiago de los Caballeros, República Dominicana. ORCID: https://orcid.org/0009-0007-5175-2041, email: dradina@mac.com
2 Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Hospital Salvador Bienvenido Gautier. Santo Domingo, República Dominicana. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7672-9787, email: Erwinivan@hotmail.com
3 Centro de Medicina Avanzada CEDIMAT. Santo Domingo, República Dominicana. ORCID: https://orcid.org/0009-0008-1484-0840, email: rvi.0301@gmail.com
4 Hospital General Plaza de la Salud. Santo Domingo, República Dominicana. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-9836-4675, email: Dra.caceresm@outlook.com
5 Hospital Universitario Cabral y Báez. Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Clínica Corominas, Santiago de los Caballeros, República Dominicana. ORCID: https://orcid.org/0009-0008-8586-5607, email: silvanorodriguezmd@gmail.com
6 Fresenius Medical Care. Medellín, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2852-1241, email: jorgericof@yahoo.com
7 IGSS Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Ciudad de Guatemala, Guatemala. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3253-6363, email: Visanpolo@yahoo.com
8 Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Hospital Clínic de Barcelona. Barcelona, España. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-4567-0123, email: anthjgutierrez@gmail.com
9 Centro de Medicina Avanzada CEDIMAT. Santo Domingo, República Dominicana.. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3801-5833, email: galvarez50@icloud.com